martes, 3 de septiembre de 2013

EL PODER DEL EFECTO PLACEBO ¿MAGIA O PODER DE LA MENTE?

¿Puede ser eficaz el efecto de una simple pastilla de azúcar que el de un medicamento que ha costado años y mucho dinero en producirse?
Que un medicamento funcione no sólo depende del principio activo, también depende si el paciente cree que funcionara o no. Hay muchos factores que pueden aumentar o no las expectativas de la eficacia del medicamento. Por ejemplo sabemos que la morfina mitiga el dolor, sin embargo si el paciente no sabe que se le está administrando morfina, el efecto es menos eficaz.
Durante años el placebo ha tenido muy mala prensa, básicamente servía para engañar a la gente.
La palabra placebo viene del latin "complacer". Los placebos no son medicamentos reales, están hechos de sustancias que no hacen ni bien ni mal. Pero la clave está en que parecen medicamentos de verdad y realmente pasan cosas sorprendentes.


Los pensamientos del ser humano son muy potentes y determinan como te enfrentas a la vida.
El placebo parece magía pero no lo es porque sabemos que el cerebro produce sus propios fármacos. Uno de esos fármacos son las endorfínas. Estas sustancias producen un estado de bienestar y alivian el dolor porque son semejantes a la morfina y a la heroína son opiáceos. Alguien con un dolor de muela puede sentir mejoría si se le aplica placebo y el alivio que sentirá será la producción de endorfinas en su cerebro. Y ¿Cómo se ha llegado a este proceso? Pues con la ayuda de la naloxona es una droga que anula los efectos de las endorfínas. Si se le da naloxona a alguien con dolor de muelas y después le damos un placebo para aliviar el dolor, el placebo no servirá de nada. Porque las endorfínas generadas por el cerebro después de tomar un placebo no surtirán efecto debido a la naloxona. Esta es la prueba de que el placebo no es magia sino el resultado de la química neuronal del cerebro.
Según Irving Kirsch  Dir. Programa de Estudios del Placebo en Harvard. nos dice que lo que ocurre en el mundo también cuenta, pero nuestra manera de ver las cosas, lo que vemos al mirarlas y  sobre todo lo que sentimos a la hora de mirarlas depende en gran parte de lo que pensamos que sentiremos, de lo que esperamos. Si anticipas que el chiste que te van a contar será divertido te reirás más que si piensas que no va a tener ninguna gracia.
El placebo tiene mucho que ver con lo que uno piensa de qué sucederá en un futuro, pudiendo albergar creencias optimistas o pesimistas.
La relación cuerpo-mente es muy compleja y está en permanente estudio de investigación pero es cierto  que  las expectativas influyen en como percibimos la realidad.
Interesante ¿verdad?, pues no olvides hacer G+1 o deja tus comentarios.
Gracias por leerme y Hasta Pronto